Media Maratón Cervantina 2017

Gran día de atletismo popular en Alcalá de Henares con la Media Maratón Cervantina, cita que por fecha y recorrido teníamos algunos marcada en rojo para intentar mejorar nuestras prestaciones en la distancia. Se presentaba a la carrera Darwin, con el objetivo de intentar bajar de 1h:24´, objetivo ambiciosísimo que abre las puertas del sub 3h en maratón al que consigue superarlo, y para lo que contaba con una liebre de lujo, campeón de España de maratón de montaña en su categoría (+45), casi ná. Por otra parte yo acudía con la intención de bajar de 1h:42´, que era mi MMP, y Emiliano, dentro de su progresión geométrica, asumía el mismo reto pese a venir del 1h:45´. Para intentarlo, a última hora Javi Marina se unió a la dupla, con mucho menos entrenamiento pero con la confianza de poder acompañarnos en base a su mayor capacidad atlética.

Personalmente tenía la cita muy marcada para intentar hacer MMP aprovechando el pico de forma de la Maratón de Sevilla, pero la realidad fue tozuda conmigo y he estado renqueando las tres ultimas semanas con muchos dolores de espalda lo que me ha impedido prepararlo como yo quería, llegando con muy poca confianza al evento.

La mañana de la carrera me peso, 94 kilos, 2,5 más que hace un mes, qué bajón, pero bueno, la suerte está echada y me digo para mis adentros que no puedo estar peor que cuando hice esos 1h:42´:15 a batir. Hay que apretar los dientes y confiar en el efecto dorsal.

La carrera es a las 9:30, y me presento una hora antes para aparcar sin apreturas y recoger el dorsal. Hemos quedado a las 9:15 todos los del club para hacernos fotico, pero Darwin llega tarde y no coincidimos hasta el calentamiento. Antes echo un rato con Eugenio, amigo del Complutum Triatlón que mejora sin parar, y que conseguiría a la postre pasar de 1h:28´ a 1h:24´ pelado en una demostración de poderío inaudita.

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Grande Uge!!

La mañana es fría, con amenaza de lluvia y un pelín de viento, como estos días atrás. A mi si el aire no se me pone tonto me va de lujo el tiempo fresco, así que por esa parte tengo buenas perspectivas.

Empieza la carrera y salimos Emiliano, Javi Marina y yo juntos, bastante atrás. Pronto me pongo al mando de las operaciones intentando que no nos durmamos con las apreturas iniciales, y hacemos un buen paso del primer km en 4:55, más lento del ritmo objetivo pero algo normal con la musculatura fría. Apretamos hacia un crucero de 10-15 segundos por km más rápido y en el km 3 Javi se descuelga, no está cómodo en ese ritmo de momento y prefiere buscar el suyo.

En el km 7 Emiliano se adelanta y empiezo a notar que me cuesta, hacemos el paso del km en 4:36 y veo que no es tanto que me cuesta, como que hemos acelerado. Le digo que si está bien adelante, pero que la carrera es larga, y sujeta a los caballos para volver al crucero inicial que transita sobre el 4:45. Vamos llegando al final de la primera vuelta y me surgen muchas dudas, el paso por el 10km es en 47:20 (4:44/km), con ese ritmo bajamos bien el 1h:42´ pero hay que mantenerlo y mis sensaciones dicen que va a costar.

En el inicio de la segunda vuelta Emiliano empieza a ceder un pelín, yo me tomo un gel y despegándome poco a poco me enfrento a lo que me queda, ya en solitario. A partir del km 12 empiezan a caer los km por debajo de 4:40, me siento exigido pero totalmente concentrado en aguantar km a km y arañar esos segundos, con la duda constante de hasta cuando aguantaré. Pero voy aguantando, adelanto gente, me animo a mí mismo y llegando al km 17 me convenzo de que esto no se me escapa, empezando a vislumbrar la posibilidad de bajar el 1h:40´.

Para ello, en el km 18 sucede algo que me ayudaría enormemente. La lucha contra un tercero que sirve para batirse a uno mismo. Un chico me adelanta y aprieto los dientes. De ahí hasta casi el final pasamos 3 km alternativamente adelantándonos el uno al otro, sin disimulo, hasta que a falta de 300 metros me destroza, pero esa batalla perdida me ayuda a ganar mi guerra, porque hemos manejado este tramo final entre 4:27 y 4:30 el km, y me doy cuenta que efectivamente no solo bajaré del 1h:42´, sino también del 1h:40´ que vaticinaban mis compañeros, que confiaban más en mí que yo mismo.

Y aquí llega uno de esos momentos por los que uno ama este deporte, cruzar la línea de meta habiendo conseguido superar el objetivo tras un esfuerzo extenuante, me quito la gorra y disfruto hasta marcar el 1h:39´:03 final. Aunque entra uno rodeado de gente cruzar la meta no deja de ser un momento bastante íntimo, en el que solo uno sabe lo que quería, lo que ha conseguido, y lo que le ha costado llegar a ello.

Con la felicidad en el cuerpo miro atrás buscando la llegada de Emiliano. Hace muchos kms que me he manejado solo y no se hasta qué punto ha conseguido mantenerse. Pero llega rápidamente, ha apretado los dientes y aguantado como un titán, MMP y maravilloso tiempo de 1h:40´:44. Mi alegría es doble, hemos compartido entrenos, aspiración y camino, y ambos hemos superado nuestro reto. Al muy poquito llegó Marina, 1h:42´:16, el tío más feliz que una perdiz, diciendo que había venido los últimos km charlando tranquilamente con una corredora, me ha hundido, ha llegado fresco como una lechuga justo detrás de nosotros, lo que demuestra su potencial, que grande.

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Marina, yo mismo y Emiliano, tras el deber cumplido.

Pero grande la traca final, saber que Darwin ha entrado en unos estratosféricos 1h:23´:59 (por cierto, justo delante de mi amigo Eugenio). La verdad que en carrera miraba el crono y pensaba, “ahora estará empezando la segunda vuelta”, “ahora estará llegando”, y flipaba pensando en lo que aún me quedaba a mí para llegar a esos puntos, pero esto es lo que tienen los cracks. Acojonante.

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Darwin Superclase

En fin y resumidamente, la Media Cervantina no ha traído más que alegrías y objetivos cumplidos para todos, en un ambiente de atletismo genial, creo que no se puede pedir más.

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